3 problemas que afectan a los ganaderos de Boyacá

Algunas zonas del departamento siguen reportando escasez de lluvias, lo que ha frenado el crecimiento de pastos. De otro lado, la proliferación de plagas y la intoxicación por nitratos siguen causando estragos en el sector.

El departamento de Boyacá hace parte de la lista de regiones en el país que viven un contraste climático. Concluyó septiembre y no cayeron las esperadas lluvias, aunque en municipios como Chiquinquirá, hubo un fuerte aguacero la semana pasada. Aun así, hay otras zonas donde el problema del agua sigue siendo grave.

Foto de Neil Palmer (CIAT).

Foto de Neil Palmer (CIAT).

Escasez de lluvias

Carlos Ramírez, gerente de la Asociación Agropecuaria de Productores y Comercializadores de Nobsa, Iza, Tibasosa y Sogamoso, Agronit, señaló que desde abril no se han reportado precipitaciones considerables en estos municipios.

Para los pastos, hay ganaderos que tienen riegos en sus fincas pero a muchos otros ya no les alcanza el forraje. Para el agua, ellos la toman del acueducto y se la dan al ganado”, afirmó.

Aunque las autoridades anunciaron que el régimen de lluvias se normalizaría a partir de agosto, en los últimos 2 meses no se ha visto la recuperación de los pastos ni de las fuentes hídricas. Por esta razón, Ramírez reclamó al Gobierno más ayudas como un banco de maquinaria, para no depender de los suplementos bovinos subsidiados.

Más que nos den comida, necesitamos herramientas para que cada finca se prepare internamente en las épocas difíciles, que al productor le salga más barato sembrar, que la maquinaria esté disponible para él, que hayan alianzas para abonos”, declaró.

Intoxicación por nitratos

Milciades Pineda, ganadero en Chiquinquirá, reportó que aún continúan las intoxicaciones de ganado por consumo de pastos con un alto contenido de nitratos, sobre todo después del fuerte aguacero que cayó la semana pasada.

“Otra vez se presentaron (las intoxicaciones) en fincas vecinas. El problema es cuando llueve y el miércoles cayó un aguacero duro, aunque necesitamos que llueva más para que se lleve todo el tóxico”, sostuvo.

Los nuevos casos de intoxicación se dan 6 meses después del primer reporte del año. En marzo, más de 4.000 bovinos murieron por esta causa, y en septiembre ya iban 100 animales fallecidos.

Foto de Neil Palmer (CIAT).

Foto de Neil Palmer (CIAT).

Ataque de plagas

De otro lado, Miguel Daunas, médico veterinario en Toca, aseguró que en los alrededores el mión de los pastos ha empezado a devorar los la región. Los productores se dieron cuenta cuando vieron que la punta de la hoja se estaba tornando amarilla y de inmediato decidieron consultar qué estaba sucediendo.

Las puntas se estaban quemando como si fuera hielo. Nosotros pensamos que era por culpa de las heladas, pero en verdad es un ataque masivo del bichito que le llaman el mión”, afirmó.

El mión de los pastos es una de las graves secuelas que ha dejado el fenómeno de El Niño. Aparece en los pastos por la misma época en que comienza a llover tras una larga temporada seca. Normalmente desaparece cuando las lluvias se intensifican.

El inconveniente es que los aguaceros han sido tan débiles, que se ha creado el ambiente propicio para que el mión se instale en el forraje y se quede allí durante mucho tiempo, causando problemas que los ganaderos creían superados con la llegada de algunas lloviznas.

Vía: www.contextoganadero.com/