5 normas de higiene para tener en cuenta en establos para bovinos

Una obligación fundamental que se debe cumplir en las explotaciones ganaderas es la de mantener la higiene de las instalaciones y poner en práctica medidas para evitar la proliferación de enfermedades.

La adecuada limpieza de corrales y establos previene la aparición de enfermedades al interior de la explotación.

La adecuada limpieza de corrales y establos previene la aparición de enfermedades al interior de la explotación.

Para los ganaderos que tienen establos para sus animales, tanto los que trabajan con lechería especializada como con sistemas estabulados o semiestabulados, es importante tener en cuenta las normas de higiene, pues esto permite un ambiente libre de patógenos que puedan contaminar a los rumiantes.

Esto se hace con el fin de que los animales estén saludables y puedan expresar todo su potencial productivo, para que el productor reciba las mayores ganancias en su actividad.

Según el manual desarrollado por María Teresa Sánchez-Torres y José Luis Cordero Mora para la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación de México, se deben construir instalaciones funcionales y tener disponibilidad de agua y electricidad, así como de acceso fácil tanto para el personal como para el transporte.

Asimismo, como lo indicó Roberto Nieto, diseñador de corrales y propietario de Rn Montajes, los establos deben proporcionar un lugar seguro, en el que los bovinos puedan estar protegidos de las inclemencias del clima.

Esto es igual que un hotel: hay que conocer el cliente para poderlo acomodar. El lugar en donde se tengan los animales, es de suma importancia en los resultados de producción”, acotó el experto.

La adecuada ubicación de camas y comederos es esencial. El propósito de las primeras es que los rumiantes tengan un lugar cómodo para echarse y descansar en la noche. Generalmente se usa un material seco como paja o plantas como cascarilla de arroz, pero se desaconseja el uso de aserrín por su incidencia en la aparición de mastitis.

De igual forma, los comederos y bebederos deben tener suficiente capacidad para satisfacer el consumo del animal. Hay que procurar que no tengan ningún tipo de filtración y que los residuos se puedan desechar en sitios apropiados y no queden junto a los bovinos.

También se debe planear la construcción de una enfermería, que consistiría de algunas jaulas aisladas del establo, para atender animales que presenten síntomas de alguna enfermedad.

Otra norma establece que los establos deben contar con un depósito para el estiércol. Para que sea más fácil de desechar, el ganadero debe procurar que la orina y el agua de lavado se destilen por las tuberías, mientras que el excremento se mezcle con el material de la cama y pueda ser distribuido.

Se deben aplicar las Buenas Prácticas Ganaderas, BPG, y las buenas prácticas de ordeño en la sala destinada para esta tarea, para no contaminar la leche y tener el hato libre de mastitis.

De todas formas, como cualquier ser vivo, los rumiantes pueden enfermar y por eso es importante establecer un claro programa de vacunación y llevar registros de datos productivos y reproductivos que indiquen incidencia de abortos, mortalidad de vacas y de terneros, entre otros.

Finalmente, Roberto Nieto aclaró que un aspecto fundamental de la higiene es la limpieza constante y completa de corrales y establos, aunque ello no quiere decir que sea más compleja.

La limpieza del corral es sencilla. Simplemente se debe evacuar el estiércol a diario y agregar una capa adicional de cascarilla de arroz en la cama”, sentenció.

Vía: http://contextoganadero.com/