Alertan por posible escasez de semillas forrajeras a partir de 2017

Como consecuencia de la difícil situación que se vive en Brasil, Colombia podría sufrir una considerable disminución en la oferta disponible de semilla de pasto forrajero. La recomendación es revisar bien el material disponible para evitar pagar sumas exageradas por un producto de mala calidad.

El productor colombiano ya está empezando a sentir lo que pasa en Brasil. Foto: Safrasul Sementes.

El productor colombiano ya está empezando a sentir lo que pasa en Brasil. Foto: Safrasul Sementes.

Sobre la situación ya se han emitido alertas en varios medios de comunicación local que han advertido sobre un panorama que preocupa a todos toda vez que Brasil es considerado como el productor más importante a nivel mundial.

Medios locales reseñan que la disminución en la producción de semilla de pasto forrajero es bastante sensible. Inicialmente, se había previsto que la producción iba a bajar hasta niveles cercanos al 20 %, comparándola con los niveles de 2014 y 2015, pero a ese problema se sumaron los fenómenos de El Niño y de La Niña cuya intensidad y la falta de previsión afectaron los periodos de siembra y cosecha.

CONtexto ganadero habló con Juan Fernando Duque, coordinador de línea de ganadería de Durespo, empresa dedicada a ofrecer productos y soluciones para el agro y la ganadería, entre otros, quien confirmó lo delicado del panorama.

Duque sostuvo que el productor colombiano ya está empezando a sentir lo que pasa en el país carioca, pues tenían pensando que en septiembre podrían adquirir semillas para la siembra e incluso para la venta, pero la escasez hizo que en Brasil optaran por dejar casi la totalidad de la producción para satisfacer el mercado interno.

“El mercado interno les representa mucho menos riesgos, pues reciben los pagos de contado, mientras que el hecho de exportar a otros países de Suramérica o África les implica tener que dar plazos de pago y asumir el riesgo de este tipo de transacciones”, apuntó.

De igual manera, explicó que lo poco que llega todavía al país se está vendiendo a unos precios muy costosos y que la previsión es que el momento más crítico se presente durante el primer semestre de 2017.

Asimismo, considera que habrá gente que buscará sacar provecho de la situación y comercializar inventario que tenían almacenado y que se encontraba sin poder vender por diferentes razones.

“El panorama es bastante desalentador, por lo que se debe prestar especial atención y cuidado a las semillas que se vayan a comprar, fijarse que no vayan a ser de mala calidad, que si la encuentran económicas revisen bien las calidades de lo que les ofrecen porque el mercado actual no se presta para ello; hay que evitar ese tipo de riesgos”, recomendó.

El 95 % de la semilla que se trabaja acá en Colombia y casi que a nivel mundial es de origen brasilero y allí fue donde el tema climático pegó con mayor fuerza. Ese es un tema de mucha especulación y el futuro se avizora difícil, los precios así lo evidencian y se teme que lo que vaya a llegar pueda tener sobrecostos de casi un 40 % más.

Según la prensa, las principales pérdidas de cosechas se observaron en las variedades Braquiaria, ruziziensis (80 %) muy común en explotaciones de ganadería y forestal y en las variedades de Marandu y Xaraés (70 %), las preferidas por los agricultores.

Además de Colombia, varios países se verían afectados, entre ellos Ecuador, Bolivia, México República Dominicana, Panamá, Venezuela y algunos del continente africano.

Vía: http://www.contextoganadero.com/