Aumento de plagas por el cambio climático preocupa a ganaderos

La presencia de insectos en potreros es un asunto común en las explotaciones pecuarias. Sin embargo, los productores están preocupados por la proliferación de especies en zonas donde antes no había, situación que afecta seriamente sus pastos y animales.

Puerto Carreño (Vichada)  Foto: Juan Pablo Marín / PRICCO

Puerto Carreño (Vichada)
Foto: Juan Pablo Marín / PRICCO

Los ganaderos y los productores agrícolas saben que el trabajo del campo incluye entre sus tareas combatir a los insectos que pululan en los potreros. Aunque algunos son beneficiosos, hay otros que los perjudican porque dañan el pasto o generan complicaciones en los animales.

En la Costa Caribe, los propietarios de las fincas son conscientes de que luego de una sequía aparecen el chinche (Blissus leucopterus) y el mión (Collaria spp) en sus pastos. En la sabana de Bogotá, se preparan antes de que comience el ataque del blissus o chinche de la raíz (Blissus antillus).

No obstante, el problema se complica cuando las plagas se hacen más difíciles de controlar o cuando aparecen especies nuevas de las que no se tienen registros ni información previa.

Un ejemplo es la aparición del picudo, un coleóptero del género pandeleteius, en predios de Cundinamarca. Según Hugo Algarra, director Técnico Comercial del CGA5, esta especie se ha empezado a detectar en la sabana de Bogotá.

“Antes no existía, o si lo había, eran poblaciones muy bajas que no afectaban las praderas. Pero, aproximadamente hace mes y medio empezamos a ver en algunas fincas una proliferación de esta plaga”, sostuvo.

En Cesar, Bolívar y Magdalena, los daños que causan las plagas son mayores y más difíciles de combatir, como los producidos por el mión de los pastos o el gusano trozador (Spodoptera). Lo mismo ocurrió en predios de Boyacá y Santander, con el mión y el trozador respectivamente.

En Antioquia también preocupa la aparición de plagas como el grillo de los pastos debido al incremento de las lluvias. Jaime Arboleda, ganadero en el municipio de Yarumal, también advirtió la presencia del mión. “(Hemos tenido que aplicar) insecticidas hasta 2 veces en cada rotación. También cae un gusano que daña el pasto ahora en invierno“, contó.

De igual manera han proliferado los parásitos que afectan al ganado, como las garrapatas y las moscas. El médico veterinario Antonio Betancourt advirtió la presencia de la mosca de los cuernos o del tábano en fincas de trópico alto, algo que rara vez ocurría.

La mosca del establo está hace rato en clima frío. Mientras que la mosca de los cuernos viene subiendo y se puede instalar perfectamente y una vez lo hacen se quedan por mucho tiempo”, indicó.

Por su parte, el veterinario Ernesto González Cely explicó que el incremento de garrapatas en Boyacá y Cundinamarca se debe al cambio climático.

Normalmente, las garrapatas en bovinos se manifestaban en zonas hasta los 2.000 msnm, aunque hoy en día se ven con mayor frecuencia en alturas que van desde los 2.600 hasta los 2.800 msnm.

Añadió que los ganaderos no están preparados para enfrentar este tipo de plaga y que los hemoparásitos van a causar grandes pérdidas si no se controlan a tiempo. “Antes la presencia de garrapatas era esporádica; ahora es generalizada”, dijo.

Lo más grave es que los ganaderos cuentan con escaso o nulo apoyo de las entidades oficiales para lidiar con situaciones problemáticas. Por ejemplo, Alfonso Hernández Valenzuela, ganadero de Santander, reportó problemas por el chinche y el mión.

Aunque su experiencia le indica qué debe hacer en esos casos, cuando quiso solicitar una ayuda extra, no supo a quién acudir. “Del ICA no tenemos ninguna asistencia técnica. De pronto lo de la vacuna, pero de resto 0 asistencia”, aseguró.

Entre las funciones del ICA está la de “proteger a la producción agropecuaria de plagas y enfermedades”, pero algunos funcionarios como Norman Alexis Mantilla Rincón, técnico operativo del área de Epidemiología veterinaria del ICA, seccional Santander, argumentan que la responsabilidad se limita a algunas epidemias de control oficial.

Por lo general, nosotros no manejamos ese tipo de plaga. El ICA atiende ciertas enfermedades de control oficial para la parte pecuaria. Pero en la parte vegetal no tienen ningún plan que ayude a enfrentar ese tipo de problemas”, indicó.

Noticia Vía: www.contextoganadero.com/
Foto Vía: www.flickr.com/photos/orinoquiacc/