ALTO MAGDALENA TOLIMA, HUILA Y LA MESETA DEL IBAGUÉ – JULIO 2017 – ARROZ

Tolima: se esperan condiciones de precipitación cercanas a la normal, de manera que lotes que estén en proceso de preparación y adecuación pueden encontrar condiciones de suelo apropiadas para dichas labores. Siembras realizadas durante el mes de julio no se encuentran dentro de la mejor oferta ambiental para la región, de manera que se deben elegir variedades que tengan mejor adaptación a las condiciones del segundo semestre del año. Lotes que se encuentren en desarrollo tienen menor riesgo de problemas fitosanitarios, debido a las menores condiciones de precipitación y humedad con respecto al mes anterior; sin embargo, se debe monitorear los lotes periódicamente. En algunas localidades de la zona que presentan limitada disponibilidad de agua, se debe hacer un manejo eficiente de este recurso y evitar desperdicios, ya que se inicia la temporada seca de mitad de año.

Huila: julio se caracteriza por ser considerado como el periodo de entrada a los mejores rendimientos del año, por tanto lotes arroceros que se encuentren en inicio de macollamiento a maduración tienen alta probabilidad de obtener buenos rendimientos. Las condiciones de humedad del suelo y probabilidad de precipitación entre los valores normales permiten continuar con preparaciones y siembras directas, sin embargo hay que tener precaución en establecimiento de estas últimas con el uso de variedades de buen comportamiento en oferta ambiental baja ya que la variación de los rendimientos para el periodo de su cosecha es bastante alta.

Este mes hace parte de la temporada seca del año donde las humedades relativas pueden disminuir a sus valores a máximos; los monitoreos fitosanitarios pueden ser aprovechados para la reducción de aplicaciones tipo “calendario” de fungicidas e insecticidas.

Por ser un mes de bajas precipitaciones y fuertes vientos, se debe hacer uso racional del recurso hídrico realizando preparaciones eficientes de suelo que garanticen buena retención de humedad evitando al máximo la deshidratación del cultivo y el uso excesivo de mojes, siembra directa o en su defecto siembra con semilla tapada donde se logre un buen manejo del agua evitando pérdidas por escorrentía. Es recomendable monitorear caudales de los afluentes teniendo precaución en el establecimiento de siembras en zonas de difícil acceso al recurso hídrico que no cuenten con riego suplementario.