Criterios para elegir la especie adecuada de pasto

A la hora de elegir un tipo de forraje para sembrar en el predio, los ganaderos suelen optar por el que su vecino utiliza o por el que tradicionalmente les ha funcionado, sin saber que hay otros factores que inciden en esta elección.

Los ganaderos suelen optar por un pasto por tradición y por los resultados en sus producciones. Foto: youtube.com - www.asoganorte.com.co / humedal-parque-de-las-garzas6.webnode.es / abc.finkeros.com.

Los ganaderos suelen optar por un pasto por tradición y por los resultados en sus producciones. Foto: youtube.com – www.asoganorte.com.co / humedal-parque-de-las-garzas6.webnode.es / abc.finkeros.com.

Jorge Mario Noreña, ingeniero agrónomo y docente de pastos y forrajes de la Universidad Nacional de Colombia sede Medellín, aclaró que el principal aspecto que tienen en cuenta los productores es el pH de los terrenos.

“En muchos casos, por los suelos ácidos, los ganaderos prefieren elegir las brachiarias. Y en condiciones de mejor fertilidad, la gente tiende a sembrar guinea, angleton o pangola para aprovechar estas condiciones favorables”, sostuvo.

Un claro criterio para escoger pastos se deriva del valor nutricional de cada especie, aunque también se fijan en el nivel de fibra detergente neutro, FDN, que se utiliza para calcular la cantidad de comida que puede ingerir un animal. Entre más FDN tenga un forraje, mayor espacio ocupará en el rumen del bovino y más rápido se va a llenar.

Según Noreña, hay productores que se inclinan por el raigrás o por leguminosas como la alfalfa que tienen un nivel más bajo, mientras que el kikuyo tiene un contenido más alto.

Otro aspecto que se observa es la resistencia a plagas y enfermedades, que se ha vuelto cada vez más importante con el paso del tiempo. Esto se debe a que el cambio climático ha hecho que especies de insectos que no se veían en ciertas épocas o en determinadas alturas tengan más influencia que antes.

En todo caso, el ingeniero agrónomo precisó que no hay pasto bueno ni malo sino que los ganaderos deben adaptar sus pastos a las condiciones específicas del terreno.

“Lo preferible es que cada productor analice las condiciones de su predio y desde los análisis de topografía, de la física y la química del suelo, de las interrelaciones con el medio ambiente, deetermine qué puede tener en su finca”, sostuvo.

Y agregó que el ganadero debe dejar de mirar el otro lado de la cerca y centrarse en su propio terreno: “En muchas ocasiones, las decisiones de siembra van más orientadas a lo que tiene el vecino, porque si al otro le funciona un pasto, entonces yo también lo siembro. Es muy posible que las condiciones del suelo de fincas cercanas tengan condiciones diferentes”.

Pic by Neil Palmer (CIAT)

Pic by Neil Palmer (CIAT)

La opción de sembrar múltiples especies

De otro lado, privilegió la composición botánica heterogénea, esto es, la siembra de diversas especies de pastos en los potreros para hacer frente a problemas como el aumento de plagas.

“En muchos casos se ha demostrado que estos sistemas productivos múltiples son más sostenibles en el tiempo. Los cultivos monotípicos tienden a ir perdiendo una capacidad productiva porque la plaga presente en la pastura puede disminuir la calidad nutricional de esa especie”, explicó.

Además, señaló que la diversidad motiva el consumo de alimento y utilizó un ejemplo de la vida diaria para aclarar esta afirmación: “Una pradera monotípica es como si uno comiera todos los días lo mismo. Uno no come todos los días come arroz y espera crecer sin otro tipo de comida”.

En este sentido, para obtener resultados satisfactorios, el ganadero debe recurrir a varias especies para diversificar la dieta y la composición botánica de las praderas.

Esta medida también sirve cuando ocurren ataques de plagas u hongos que suelen afectar a la misma especie. En general, la combinación de especies depende de la pretensión de los ganaderos.

“Si tengo una macolladora, como la guinea, en ocasiones puedo asociarla con una rastrera, para que el suelo quede cubierto y tener una mixtura. Lo mismo sucede con raigrás en trópico alto asociado a kikuyo”, remató.

Vía: http://www.contextoganadero.com/