El ICA vigila cultivos de plátano y banano para el control del Moko

Una evaluación realizada por el Instituto Colombiano Agropecuario (ICA) estableció que 412 plantaciones de banano y plátano, localizadas en San Alberto (Cesar), están contaminadas por la bacteria que ocasiona la enfermedad del Moko.

Se están desarrollando labores fitosanitarias para el control y erradicación de cinco focos de esta enfermedad.

Se están desarrollando labores fitosanitarias para el control y erradicación de cinco focos de esta enfermedad.

El ICA, en alianza estratégica con la Oficina de Desarrollo Rural, desarrolló labores fitosanitarias para el control y erradicación de cinco focos de esta enfermedad.

El Instituto analizó la sintomatología que resultó compatible con la enfermedad, gracias a la denuncia recibida por parte de los funcionarios municipales y expertos del ICA, que realizaron el desplazamiento hasta el corregimiento de Puerto Carreño, en el municipio de San Alberto, donde se logró confirmar la presencia del amarillamiento de las plantas y hojas secas y quebradizas.
Dada la presencia de picudos en las áreas erradicadas, el Instituto procedió a la instalación de trampas para evitar la diseminación de la enfermedad a través de estos insectos y establecer un buen control de malezas para impedir el alojamiento de la bacteria en las plantas.

La entidad recomendó hacer un manejo integrado para enfrentar la enfermedad del moko en los cultivos de plátano.

En este sentido, destacó que se deben implementar buenas prácticas en el manejo de las semillas, examinar los niveles freáticos, es decir, acumulación de aguas subterráneas, llevar semilla sana y evaluar los suelos para que no estén contaminados.

También se debe realizar un control estricto a malezas, aislar el foco, eliminar las plantas afectadas con la aplicación de glifosato al 20 por ciento, unos 100 centímetros cúbicos por mata adulta y entre 10 y 20 centímetros por mata pequeña.

Advirtió a los campesinos de la zona desinfectar correctamente las herramientas de trabajo, revisar las botas y el calzado de las personas que entran a la plantación.

Vía: EL TIEMPO