En Los Santos aprovechan al máximo cada gota de agua que cae.

La situación de la población santandereana, a pesar de que no es tan crítica como hace algunos años atrás, es compleja por la falta de agua. Los productores apuestan por un uso eficiente del poco recurso que cae y lo almacenan en jagüeyes. Piden ayuda al Gobierno.

Los productores piden que les permitan hacer exploraciones de pozos profundos para obtener agua subterránea ante las escasas lluvias que caen en la zona. Foto: Vanguardia Liberal.

Los productores piden que les permitan hacer exploraciones de pozos profundos para obtener agua subterránea ante las escasas lluvias que caen en la zona. Foto: Vanguardia Liberal.

En 2014, el municipio de Los Santos llamó la atención de los colombianos debido a que completaron más de 30 meses sin que lloviera, hecho que afectó no solo a los habitantes de la población que debían recurrir a tanques para acceder al recurso, sino a los productores pecuarios que sufrían al no tener agua para darles de beber a sus semovientes.

2 años después, el panorama, aunque no es el más favorable en materia climática, les ha enseñado a los ganaderos a que deben ser muy eficientes con el uso del recurso y estar preparados por si las precipitaciones, que por lo general son pocas, tardan un poco más de lo habitual en llegar.

José Cárcamo, ganadero empresario pecuario de la zona, en diálogo con este diario, aseveró que durante el mes de septiembre que usualmente es de lluvias, se presentó un intenso verano que solo se controló con el inicio de octubre en donde aparecieron algunos aguaceros que han sido de gran ayuda para quienes se dedican a la actividad pecuaria.

Le pidió al Gobierno una solución real para la población, ya que más allá de la construcción del acueducto para el municipio, no se conocen otro tipo de alternativas que le permitan a la Mesa de los Santos tener agua de forma permanente. En ese sentido sugirió la construcción de pozos profundos en cada una de las veredas para que allí se conservara el recurso vital tanto para humanos como animales.

“Los ganaderos debemos ser muy juiciosos para seguir trabajando en la zona. En mi caso, hago un inventario de para cuánto tiempo puedo tener comida y desde 2 meses antes estoy consiguiendo una posible solución. Por eso adquiero provisiones de heno, silo y busco predios en donde me puedan arrendar algunos potreros o compro pasto antes de que llegue el momento crítico”, sugirió.

En tanto, Sergio Prada, productor ubicado en la zona, reveló que en su predio viene trabajando con reservorios, ya que ante la poca pluviosidad que hay allí apela a guardar toda el agua lluvia en esas estructuras, para posteriormente tratarla y brindársela a los animales. Sin embargo, este año se han presentado muy pocas precipitacione, lo que lo obligó a reducir el número de animales por hectárea. Indicó que venía trabajando con 400 animales y ahora solo tiene 100.

“Esas dificultades por el tema de lluvias las venimos solucionando a través con la construcción de pozos profundos y la búsqueda de aguas subterráneas. No obstante, el inconveniente que tenemos es que la Corporación Autónoma de Santander, CAS, no nos ha dado respuesta frente a la petición de empezar esas exploraciones. Desde hace 10 meses pedí un permiso y hasta ahora no tengo el aval”, lamentó Prada.

El ganadero remató y dijo que el trabajo lo hacen con las uñas por cuenta de las pocas precipitaciones que caen, lo que dificulta aún más la actividad en la región.