La revolución de los datos: de la teoría a la práctica

Más de 400 asistentes entre expertos en estadística, representantes de gobiernos, de organizaciones de la sociedad civil, innovadores técnicos, académicos y activistas de datos se dieron cita en el Cartagena Data Festival 2015. Foto: © DANE

Más de 400 asistentes entre expertos en estadística, representantes de gobiernos, de organizaciones de la sociedad civil, innovadores técnicos, académicos y activistas de datos se dieron cita en el Cartagena Data Festival 2015. Foto: ©DANE

“Mejores datos para un mejor mañana”, con esta premisa se instaló del 20 al 22 de abril el Data Festival en Cartagena organizado por Overseas Development Institute (ODI) en compañía de Africa Gathering, El Centro de Pensamiento Estratégico Internacional (CEPEI), Data-Pop Alliance, PARIS 21, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo De Población de las Naciones Unidas (UNFPA).

Más de 400 asistentes entre expertos en estadística, representantes de gobiernos, de organizaciones de la sociedad civil, innovadores técnicos, académicos y activistas de datos se dieron cita con el objetivo de plantear soluciones a las deficiencias críticas en torno a la cobertura, accesibilidad y el análisis de datos. Este Festival de Datos busca impulsar el progreso en la nueva agenda internacional de desarrollo Post-2015.

“Lo que estamos viendo es un fenómeno social con implicaciones políticas”, anotó Emmanuel Letouzé, director de Data-Pop Alliance, quien coordinó uno de los paneles.

Big Data fue una de las sesiones del Festival que estuvo dedicada a evaluar cómo se ha establecido el ecosistema de nuevos datos, métodos, herramientas, nuevos actores y reglas; y de cómo este ecosistema puede convertirse en una fuerza duradera para el progreso socio-económico, político y ambiental.

En la foto Daniel Jiménez científico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT).  Foto: © DANE

En la foto Daniel Jiménez científico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT). Foto: © DANE

Se abordaron dos enfoques regionales buscando condensar los mensajes más importantes en términos de comunidades, diferencias, obstáculos y prioridades, tratando de resaltar el potencial de la colaboración intra e inter regional para incrementar la capacidad y la asociación de varias organizaciones.

Daniel Jiménez científico del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT), puso la cuota colombiana en estas discusiones resaltando como Big Data puede contribuir al desarrollo la agricultura en latino América, las oportunidades en el corto y largo plazo con Big Data en la agricultura y compartió la experiencia de la labor interinstitucional que se realiza en el marco del convenio ‘Clima y Sector agropecuario colombiano, adaptación para la sostenibilidad productiva’ dónde se unen el Gobierno, los gremios y centros de investigación.

El caso de estudio: Los arroceros colombianos y una revolución de datos

A partir de 2007, los rendimientos de los distritos productores de arroz de Colombia comenzaron a caer dramáticamente: entre seis y cinco toneladas por hectárea en los últimos cinco años. El arroz es el alimento básico de casi un tercio de la población, especialmente en las comunidades más pobres, y la fuente principal de ingresos de numerosos agricultores de subsistencia a pequeña escala.

El Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), junto con el CIAT y la Federación Nacional de Arroceros (FEDEARROZ), analizaron datos relacionadas con el cultivo de arroz en Colombia de los últimos cuarenta años, en una escala sin precedentes. Este equipo de investigación utiliza técnicas de minería de datos para analizar la información de las encuestas anuales de arroz, los registros de monitoreo de la cosecha, y experimentos agronómicos; por ejemplo el cambio de las fechas de siembra de arroz, así como los datos de tiempo que emite el  Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). Los resultados del análisis sugieren que para varias regiones el cambio climático es el principal problema, y ​​que las prácticas agrícolas tradicionales deben cambiar.

Estos resultados además, son específicos por sitio: en la localidad de Saldaña, por ejemplo, la producción de arroz se limitó principalmente por la radiación solar durante la etapa llenado de grano. En Espinal, el mayor problema han sido las noches cálidas. Esto sugiere que los agricultores de Saldaña podrían aumentar el rendimiento mediante la alineación de sus fechas de siembra con temporadas más soleadas, mientras que los de Espinal demandan una variedad más adecuada al clima local.

“Cuando utilizamos técnicas de análisis basadas en aprendizaje automático, podemos explorar las relaciones funcionales no lineales entre varios factores que influyen en la productividad – la temperatura, la radiación, la lluvia “, dice Daniel Jiménez, investigador del CIAT. Por su parte Patricia Guzmán, quien lidera el departamento técnico de Fedearroz afirma en un reporte de las pruebas de campo de las recomendaciones en el departamento de Córdoba que “El análisis fue muy útil para la discusión de posibles impactos del cambio climático con los agricultores”

Fue precisamente en Córdoba donde siguiendo las recomendaciones del estudio, en la primera temporada del año 2014 se dejaron de sembrar 1.800 hectáreas de arroz, ya que se pronosticó un periodo de sequía, que hubiera afectado gravemente la producción. El mensaje fue difundido por medio de Fedearroz a cerca de 170 agricultores en Córdoba, evitando millonarias pérdidas para los productores.

El equipo de investigadores está en aras de ampliar la iniciativa, utilizando un enfoque similar con los productores de arroz en el Perú, Uruguay, Argentina y Nicaragua a través de una asociación con el Fondo Latinoamericano para Arroz de Riego (FLAR).