¿Qué es eso de las NAMAs y cómo nos ayudan a mitigar el cambio climático?

namaLas NAMAs son un conjunto de actividades factibles definidas de manera soberana por un país y que conducen a reducir emisiones de una manera medible, reportable y verificable. Se llaman así por sus siglas en inglés: Nationnally Appropriate Mitigation Action (acción de mitigación apropiada a cada país).

De modo general se entiende que las NAMAs serían acciones propuestas por los países en desarrollo, que conducirían a que reducir las emisiones de gases de efecto invernadero por debajo del nivel que resultaría de seguir haciendo las cosas como hasta ahora (escenario BAU).

Las NAMAs, formalizadas en la COP 13 de Bali (2007) y fortalecidas en las COPs 16 y 17 de Cancún (2010) y Durban (2011), hacen parte de la estructura generada por la UNFCCC y el protocolo de Kyoto y surgen de la necesidad de cerrar la brecha de emisiones que se origina entre los actuales compromisos de Kyoto y las proyecciones de emisiones futuras. Dicha brecha no permitiría alcanzar el objetivo de mantener el calentamiento global por debajo de dos grados, por ende se genera un mecanismo soberano por medio del cual los países en desarrollo puedan colaborar con la mitigación del cambio climático.

Actualmente, el Convenio MADR-CIAT-CCAFS viene trabajando, con la participación de varios socios estratégicos, aspectos de mitigación al cambio climático que están directamente conectados con la Estrategia Colombiana de Desarrollo Bajo en Carbono que busca “identificar y valorar acciones que estarán encaminadas a evitar el crecimiento acelerado de las emisiones de GEI a medida que los sectores crecen; desarrollar planes de acción de mitigación en cada sector productivo del país, y crear o promover las herramientas para su implementación, incluyendo un sistema de monitoreo y reporte”.

Las NAMAs pueden abarcar tanto los esfuerzos para construir capacidades para reducir emisiones como las propias medidas para reducirlas.Estas pueden adoptar la forma de políticas y medidas, regulaciones, estándares, programas e incluso  incentivos financieros.

Ganado_Carimagua (2)Las NAMAs, igualmente, podrían incluir uno o más sectores y también sería posible desarrollar más de una NAMA en un solo sector. En este sentido, en cuanto a las alternativas de producción agropecuaria bajas en carbono, en el contexto de la alianza interinstitucional MADR-CIAT-CCAFS se pretende generar información técnica que contribuya con las discusiones acerca de la reconversión de la ganadería en Colombia. Para esto, es necesario identificar alternativas de producción agrícola para algunas de las zonas con bajos niveles de eficiencia y competitividad en la producción de leche. Se proponen los frutales (mango, aguacate y cítricos) como una alternativa agrícola de interés económico y con potencial para almacenar carbono temporalmente en forma de biomasa. De igual forma, se realizará un análisis biofísico de la captura de carbono, productividad potencial, análisis de mercado y transporte, así como análisis económico de la siembra de frutales en áreas donde actualmente existen pasturas degradadas. Asimismo, se analizará la necesidad de mejoramiento de pasturas actuales e intensificación de la producción ganadera en regiones aledañas que permitan absorber las cabezas de ganado desplazadas de las áreas reconvertidas a frutales.

10814740474_de8fe5462e_oA partir de esta información, el Convenio en mención formulará dos NAMAs, uno de frutales y otro de silvopastoriles, que se espera sean priorizados por el MADR. “Estamos ahora en un trabajo muy fuerte de generar ya los NAMAs – y los instrumentos de los mismos – y pensando en hacer un evento en Septiembre donde vamos a traer donantes para presentarles estos dos primeros NAMAs que estarán bien desarrollados”, comentó Jeimar Tapasco, coordinador del Convenio MADR-CIAT-CCAFS.

Vale la pena recordar que, según la Plataforma sobre Financiamiento de Carbono para América Latina,  “las NAMAs habrán de permitir canalizar recursos financieros y tecnológicos y hacerlo de modo tal de que las acciones de mitigación puedan ser reconocidas y mensuradas, y que esas acciones sean apropiadas a las propias circunstancias de los países en desarrollo; al mismo tiempo, su ejecución hará posible acceder a los recursos financieros, tecnológicos y de asistencia técnica que son necesarios para la materialización de esas acciones y que deberán ser proveidos por los países desarrollados”.