Sembrando uniones para cosechar esperanza: Senegal se acerca a Colombia

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Colombia y Senegal compartieron sus conocimientos, experiencias y lecciones aprendidas para afrontar juntos los retos del cambio climático. Foto: J.L.Urrea (CCAFS)

Una nutrida delegación senegalesa estuvo visitando Colombia durante una semana, compartiendo experiencias y lecciones aprendidas en cambio climático, agricultura y seguridad alimentaria, y fortaleciendo el vínculo de cooperación entre ambos países.

Desde Dakar, la capital de Senegal, empezaron una travesía de más de 24 horas en avión para poder llegar a Colombia. Eran en total 16 delegados de Senegal: miembros del Ministerio de Agricultura, la Consejería Presidencial el Parlamento, autoridades locales, la agencia meteorológica de Senegal, centros de investigación, servicios de extensión e incluso agricultores, conformaban este grupo que estuvieron en Bogotá, Cauca y Valle con un claro interés: compartir experiencias sobre cómo enfrentar el cambio climático para mejorar su producción agrícola.

Esta visita, organizada por el Programa de Investigación en Cambio Climático, Agricultura y Seguridad Alimentaria (CCAFS) busca acercar la cooperación entre Senegal y Colombia, que afrontan retos similares en temas como la variabilidad climática, la agricultura y el reto de mejorar la alimentación de una población en aumento, y dando continuidad a la visita que una delegación colombiana realizó a Senegal en septiembre de 2013.

Por esta razón, la primera reunión que sostuvieron fue con sus pares colombianos: Representantes de los Ministerios de Agricultura y Desarrollo Rural (MADR), y el de Ambiente y Desarrollo Sostenible (MADS), la Agencia Presidencial para la Cooperación (APC), el Instituto Meteorológico Colombiano (IDEAM), gremios de productores como Fenalce y Fedearroz, el Departamento Nacional de Planeación (DNP), la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria (UPRA) y la Corporación Colombiana de Investigación Agropecuaria (Corpoica) asistieron a un desayuno de trabajo en Bogotá donde se dio inicio oficial al intercambio, con conversatorios donde ambos países hicieron un recuento histórico de la evolución de la situación de su sector agrícola así como compartieron sus retos y experiencias exitosas en curso, así como iniciativas que están siendo llevadas a cabo para fortalecer el sector en pro de garantizar la seguridad alimentaria y mejorar los medios de vida de las comunidades rurales.

Las presentaciones estuvieron acompañadas con discusiones abiertas con el fin de facilitar intercambios enriquecedores entre los pares de ambos países. María del Mar Gutiérrez, encargada del Escritorio África de la APC, concluyó: “Este ejercicio de intercambiar todas las buenas prácticas y lecciones aprendidas nos va a servir para poder escalar en el conocimiento que hemos adquirido aquí y poderlo compartir con otras naciones (…) el gobierno de Colombia quiere estrechar los lazos no solo diplomáticos sino técnicos con Senegal y esta experiencia nos ayuda a crear un marco de comunicación entre ambas partes para poder formular un proyecto conjunto de gobierno a gobierno; Los insumos que hoy salen de esta reunión van a ser transmitidos a la Cancillería y a la Embajada de Colombia concurrente para Senegal”

Los participantes con los obsequios entregados por ambas delegaciones.

Los participantes con los obsequios entregados por ambas delegaciones.

La agenda continuó al día siguiente en el sur del país visitando la vereda San Antonio, cercana al municipio de Santander de Quilichao, departamento del Cauca, donde se reunieron con la Asociación para el Desarrollo Campesino del Norte del Cauca (ARDECANC) quienes les mostraron su modelo cooperativo de trabajo, así como los llevaron a conocer el proceso de transformar la yuca en almidón, conocido como ‘rallandería’.

La delegación senegalesa por su parte, les compartió a esta comunidad campesina las dificultades que tienen en su agricultura, como el hecho de soportar ocho meses de sequía en su territorio, con el agravante que con el cambio climático, los periodos secos y lluviosos cada vez son más irregulares.

Para sobrellevar esto, desde hace más de tres años vienen implementando un exitoso e innovador esquema de pronósticos agroclimáticos con el apoyo de CCAFS y en el cual están involucrados todos los actores participantes: desde altos funcionarios del gobierno, servicios de extensión agrícola, cooperativas y los propios campesinos. Gracias a la información climática puesta al alcance de los agricultores, se han logrado mejorar los rendimientos de sus cultivos, beneficiando su seguridad alimentaria.

La sesión estuvo además complementada con muchas preguntas de ambos lados: Los senegaleses querían conocer más a fondo cómo funcionaba el sector agrícola en esta región y los ‘quilichagüeños’ como se conoce a la gente de este municipio, preguntaban con curiosidad para conocer más sobre este país, tan lejano de sus tierras pero que lo sentían tan cercano por sus raíces africanas.

Estrechados los lazos de amistad con obsequios típicos, el grupo partió para Popayán, capital del departamento del Cauca, donde recibieron una cálida bienvenida con música y comida típica en la Alcaldía Municipal. El mandatario local, Francisco Fuentes Meneses en sus palabras de bienvenida a la delegación, comentó: “Nos une y nos motivan hechos tan importantes como el cambio climático y la seguridad alimentaria; todas las naciones del mundo tenemos dificultades, especialmente en estos temas. Por eso estoy seguro que compartir las experiencias que ustedes y nosotros manejamos, será positivo para el mejoramiento de nuestra calidad de vida”.

Autoridades de Popayán (Cauca) recibiendo a la delegación senegalesa.

Autoridades de Popayán (Cauca) recibiendo a la delegación senegalesa.

La delegación caminó por las calles de la llamada ‘ciudad blanca’ mientras la gente a su alrededor miraba con curiosidad y asombro a estas personas que hablaban entre francés y wólof, su idioma autóctono. Los senegaleses por su parte, estaban abrumados por la belleza del centro histórico payanés, y conmovidos por el grato recibimiento que habían tenido.

Al día siguiente la delegación continuó su travesía hasta el cabildo indígena del municipio de Puracé en el Cauca, donde los recibieron a ritmo de chirimía y tambores que puso a los senegaleses a bailar casi instintivamente, haciendo que se olvidaran que estaban a 2.850 metros sobre el nivel del mar. La calidez de la comunidad de Puracé superó con creces el frío que se siente a esta altitud.

Los senegaleses mostraron su asombro por la gran variedad de frutas y hortalizas que cultivaban los indígenas, quienes manifestaban con orgullo su propósito de mejorar naturalmente las semillas, usando solo abonos y pesticidas orgánicos. Los llevaron a conocer su propio ‘banco de semillas’ y les mostraron los cultivos típicos de la región.

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