Ventajas y contraindicaciones de los promotores de crecimiento

Existen 2 tipos aditivos que promueven el crecimiento: los que actúan en la flora ruminal y los anabólicos, que a su vez se dividen en inyectables o implantes. Conozca cómo funcionan estas sustancias que mejoran el rendimiento en canal.

Algunos promotores como los implantes se colocan en la base de la oreja y liberan nutrientes que aumentan el rendimiento en bovinos de carne. Foto: globedia.com

Algunos promotores como los implantes se colocan en la base de la oreja y liberan nutrientes que aumentan el rendimiento en bovinos de carne. Foto: globedia.com

Antes que nada, Rodrigo Cujiño, médico veterinario y consultor para la Región Andina de MSD Salud Animal, explicó que se debe hablar de promotores de rendimiento, porque el animal no crece de tamaño sino que mejora sus carnes.

“El crecimiento es una cosa y otra distinta el aumento de la masa muscular, que tiene que ver con el crecimiento pero lo lleva a rendir más”, precisó.

Estos promotores se dividen en 2 grandes grupos: aquellos que actúan en la flora ruminal y los anabólicos, que a su vez se dividen en inyectables y los que se aplican como implantes.

A los primeros pertenecen productos como la monensina sódica, que se comercializa con el nombre de Rumensin de los laboratorios Elanco. Se utiliza en Estados Unidos y en Europa con muy buenos resultados.

“El anabólico en forma inyectable es un producto que tiene una persistencia menor en el organismo y, para mí, va orientado a que el animal mejore su curva fisiológica después de haber sido sometido a un estrés”, aseguró.

Un ejemplo del estrés puede ser generarse cuando se transporta al ejemplar de una región a otra. Como es bien sabido, los animales pierden mucho peso durante el viaje, por lo cual los ganaderos inyectan los anabólicos para tratar de recuperar esa disminución.

En cuanto al anabólico en forma de implante, el experto aclaró que se utiliza para superar la curva fisiológica, que puede llegar a aumentar hasta en un 20 % adicional a la ganancia diaria de peso que se registraba antes de aplicarlo.

Nosotros trabajamos con anabólicos desde 1973 y está demostrado que aumentan la síntesis de proteína y que estos productos, con acetato de trembolona y 17 de estradiol, mejoran el rendimiento en canal”, sostuvo.

Contrario a lo que creen muchos ganaderos, que con anabólicos se retiene agua, Cujiño manifestó que luego de varios estudios con reconocidas universidades del país y el Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, se comprobó que el producto da un buen rendimiento en canal y no pierde peso cuando se refrigera.

También precisó que estos no son estimulantes mágicos, sino que deben ser acompañados con una alimentación balanceada, un buen manejo y un ambiente adecuado, libre de estrés.

No obstante, el experto de MSD Salud Animal quiso hacer énfasis en las contraindicaciones que pueden tener los promotores de crecimiento, pues en el sector académico y en el productivo hay temor de que estas sustancias puedan dejar residuos en la carne.

“Desde el año 2001, en la Unión Europea se prohibieron todos los anabólicos en forma de implante y también los promotores que actúan sobre la flora ruminal. Asimismo en Argentina y Brasil, aunque todavía se comercializan en Estados Unidos, México, Centroamérica, Colombia, Venezuela, Ecuador y Perú”.

Cujiño dio un parte de tranquilidad y afirmó que luego de muchos años de trabajo, no ha encontrado evidencias que sustenten la afirmación de que los anabólicos dejan residuos.

Incluso el médico veterinario estuvo presente en una reunión con varios colegas en Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, en 1994, donde se discutió el tema. Al final, no hubo conclusiones definitivas sobre esta hipótesis.

Así pues, corresponde al ganadero determinar si aplica o no estos implantes. En Colombia se consiguen entre $90 mil y $200 mil, con 20 dosis en promedio, que pueden durar 90, 120 o hasta 400 días, dependiendo de la formulación.

“El implante se coloca en un punto equidistante entre la base, la punta de la oreja y los 2 bordes, prácticamente en el centro de la oreja. Y se ponen entre la piel y el cartílago”, puntualizó Cujiño.

Vía: http://contextoganadero.com/